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Mi viaje a mi primer maratón - Christian Reyes

Mi viaje a mi primer maratón... de muchas más por venir !!!

creyes-01Foto al terminar los primeros 10k

35 años cumplidos, miro hacia atrás y hay cosas que me gustan cosas que preferiría haber hecho diferente, no me gusta compararme, creo que cada quien vive su tiempo y su momento, pero si que me gusta retarme, nunca es tarde ni temprano para trazarse una meta, de cualquier tipo, entonces, me propuse correr una media maratón, 21 kilómetros, nervios, susto, emoción, lo veo lejos, no me siento seguro, eso, sumado a varios: -“… no corres ni una cuadra y esperas correr 21k?...”, “…ya no eres un pelado, ojo, no te enloquezcas…” me decían personas cercanas, en burla, en reto... y yo solo pensaba y porqué no?....

Pues bien, manos a la obra, tenis? listos, camisetas? listas, app para el celular? lista, inscripción a un equipo de trote recomendado por Naty, una amiga muy juiciosa con todo este cuento de estar en forma (mientras cojo ritmo me dije en ese momento y ahora es parte muy importante de mi presente, mi querido equipo Go&Run), ipod? listo, brazalete para cargar el ipod? listo, audífonos para deporte? listos y así arrancamos, primera semana, veo como tengo mas “gadgets” que talento y me doy cuenta que todos los del equipo son unos TESOS pero unos bacanes y yo que no puedo correr ni 100 mts seguidos me pregunto, esto si es lo mío?, si lo lograré?, pero sigo, a mi ritmo, de nuevo pensando que cada quien tiene su tiempo, su momento, sin embargo es duro arrancar, muy duro, necesito motivación adicional, youtube, blogs y la mejor motivación que he podido encontrar, Caro, mi novia quien se embarcó en este cuento como la mejor acompañante con quien alguien pueda contar.  Pasan dos semanas y sigue siendo duro, me duele todo, me siento ahogado, el sedentarismo pasa factura, me siento muuuy quedado, pero sigo, 1 mes y sin darme cuenta, siguiendo el entrenamiento y viendo lo que son capaces de hacer los integrantes de mi equipo (quienes con su ejemplo y palabras lo motivan a uno a seguir) ya soy capaz de andar mas de 20 minutos, suave si, pero seguidos y me empiezo a creer este cuento, fijo una meta, la media maratón de las flores, faltan 8 meses, pero esa es mi meta, a partir de ahí, casi todos (mentira, TODOS) los días estaba en internet buscando algo sobre correr, cuento con la suerte de ver a mi mejor amiga, Isa, quien inició con esto hace 3 años desde cero, con una disciplina envidiable preparándose para su primer maratón, en Berlin, con su equipo y veo como ha cambiado y se ha hecho fuerte no solo física sino mentalmente y sigo, con mas ganas que nunca.

Pasa un par de meses y sigo, juicioso, pasando de 2, 3, 4 a ya casi 5 días a la semana entrenando engomado, en este punto ya corría sin música (por sugerencia Juan, mi coach), me di cuenta que disfruto esos momentos conmigo mismo, casi sin darme cuenta, llega la primera prueba, primera carrera, 10k, con un ingrediente interesante, ya no los veía tan lejos como cuando arranqué, nos inscribimos con algunos miembros del equipo, yo estaba emocionado, ansioso, con buena actitud, me reía (de los nervios) y fue el inicio de un ritual que me encanta, planear los puntos donde me voy a encontrar con Caro (a quien nuevamente agradezco inmensamente su compañía siempre con la mejor actitud en cuanta bobada se me ocurre), ir a recoger el kit, el número, las recomendaciones, que peguemos el número el día antes, que con que camiseta vamos a correr (tenemos varias del equipo), que es la primera carrera, que no piensen en tiempo (sin embargo yo lo hago, siempre, va en mi naturaleza, no puedo evitarlo) y llega ese día, Juan me ve cara de susto y me dice: “… tranquilo, ya lo duro lo hizo, lo duro es sacar tiempo para entrenar entre semana con disciplina, hoy vino a recoger la medalla, disfrute su primera carrera…” y así fue, arrancamos y Naty me llevó “Arreado” todo el camino, vi a Caro en los puntos donde habíamos quedado y era una recarga de energía inexplicable al verla como me gritaba que si podía, terminamos en el que para mi fue un muy buen y razonable tiempo, cansado pero con toda la adrenalina arriba, sabía que iba a estar molido toda la semana, la di toda y lo logré, que satisfacción, pero esta era una meta volante y de ahí, surgió un nuevo reto, y si adelantamos la media maratón un par de meses y corremos en Bogotá?, volvieron todos los sentimientos encontrados y un día después ya estaba inscrito, que susto-emoción, a entrenar, a seguir juicioso y así fue y sin mas llegó el gran día, se armó “paseo” (otra parte que me ha encantado de este cuento) para correr mi primer 21 k, fuimos varios del equipo, todos con sus retos personales, comimos y comimos y comimos (una gran característica de este equipo jajajaja), conocimos, fuimos a la feria, planeamos los puntos de encuentro con Caro, la mística pre carrera que ya expliqué y sin mas arrancamos, me sentía bien, hablaba con algunos, veía a Caro, veía a mis amigos y compañeros de equipo, un mar de gente corriendo, otros muchos apoyando, música, mi querida Bogotá, nos dimos un “septimazo” con actitud, agua, geles, mas gente, pasaban los kilómetros, estaba feliz, llegué al 16 y sentía que Bolt era un patihinchado al lado mío, un corredor disfrazado de perro caliente, otro de chapulín, los que llevan a sus niños en coche y pasan volando por el lado de uno, esto es una fiesta, mensajes en las camisetas, dedicatorias en otras, pasábamos y de repente el km 18, me da duro, las piernas me pesan, bajo el ritmo y un desconocido me golpea la espalda y me dice, vamos, yo lo llevo y asi fue, me arrastró a su ritmo los últimos kms, veo la meta, la gente al borde, que EMOCIÓN, me grita Caro, la saludo, alzo los brazos, creo que soy el único sonriendo al cruzar la meta en ese momento, se me baja todo, abrazo a Caro y me doy cuenta que tengo los ojos encharcados, cumplí mi gran meta, gracias a mi esfuerzo, a Caro, al coach, a mi equipo, amigos, familia y todos los que me apoyaron en el camino, que es el que vale la pena cruzar y como diría Juan, ese día fui por la medalla…

Y ahora?, corrimos en Medellín, donde esperando a la primer maratonista de nuestro equipo y al ver llegar a los que corrieron la maratón completa me dejaron una sobrecarga de emoción inexplicable, sus caras de emoción, llanto, satisfacción, solo me decía a mi mismo, eso, quiero sentir eso, quiero eso para mi vida, con la mente tranquila y recordando que cada quien vive su momento, su presente y nunca es tarde para trazarse una meta, pero mientras llega esa meta lo mejor, a disfrutar del camino, por ahora vamos a la media de Miami, Barranquilla y que sea una bonita excusa para conocer nuestro hermoso país… Ah y como esto se convirtió en una gran parte de mi vida, como Bonus-Track para mis vacaciones el 2017 estaré en la media maratón de Viena, con el apoyo de la mejor barra y acompañante del mundo, Caro…

creyes-02La mejor barra del Mundo

 

creyes-02En la MMB con mi equipo adorado

creyes-02Otra con la Barra

creyes-02Analizando el recorrido, en que nos metimos?

creyes-02Lo mejor de este cuento es disfrutar el viaje y comeeeeerrr

 

FB: Christian Reyes Ariza

TW: @Tunja_Boy
IG: @Tunja_Boy

Tagged under: historias

Comentarios   

0 # Alexa Diago 29-09-2016 08:23
Amigo.... Y las metas que faltan por cumplir. Felicitaciones.
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