01 facebook  02 twitter  03 googleplus  04 instagram
Menu

Maratón Latina: Una explosión de exigencia y pundonor - Miguel Angel Perez

Hace cuatro años participé en el concurso escribiendo una historia titulada “ TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A ROMA”, en la que narraba las vicisitudes que encontré antes de participar en la maratón de Roma, ya que el año anterior me diagnosticaron cáncer de próstata y, tras una operación exitosa, decidí tomar parte en dicha maratón, cuya finalización me satisfizo profundamente por las características personales en las que me había encontrado el año anterior.

maperez2014En sucesivos años, además de algunos medio maratones y carreras de menor distancia ( y no por ello menos importantes ) conseguí acabar maratones como en Barcelona, Valencia y Medellín, la primera que se celebraba en la ciudad de las flores.

Al comenzar el año 2014, decidí concursar en la maratón latina o Lago Calima como se conoce más popularmente, a celebrar en agosto de este año. Así pues, una vez tomada la decisión, se lo comenté a Jesús, mi entrenador del club NENIKEKAMEN, de Cali. Para mucha gente les resultará extraño el nombre del club en cuestión.(NENIKEKAMEN es un vocablo griego que significa HEMOS VENCIDO, atribuido al soldado Filípides, justo antes de caer muerto tras recorrer la distancia que separa la ciudad de Maratón a Atenas anunciando la victoria griega ante los persas).

Ni qué decir que Jesús acogió con entusiasmo la idea de colaborar en mi preparación de la maratón y entiendo que es de caballeros agradecer el interés, la atención y la voluntad que mi compañero y amigo puso en dicho cometido. ¡Gracias, Jesús!.

Antes de comenzar la preparación es fundamental tener una motivación para lograr el objetivo y ,en caso de acabar la competencia, darse cuenta de la importancia que tuvo dicho acicate en cuestión tanto durante los entrenamiento como durante la carrera. Este año tenía un motivo apropiado para conseguir el objetivo. Mi hija estaba embarazada y daría a luz a finales de julio y la maratón se celebraría a comienzos de agosto .Por tanto ,! Qué mejor motivo que el nacimiento de mi primer nieto ,Aimar ,para que su abuelo lograse el reto que se había propuesto!.

Y empezamos los entrenamientos 3 meses antes del día D. El entrenador me planificó los entrenos e intenté ser juicioso cumpliendo a rajatabla lo que me mandaba Jesús. Los compañeros del club me animaban constantemente a seguir entusiasmado con el sueño que pretendía cumplir. Dos colegas del club habían realizado dicha competencia dos años atrás y me comentaban que era una prueba muy exigente, extraordinariamente espectacular pero de una dureza impresionante. De ahí que una parte del título de la historia hable de exigencia.

Como cualquier maratoniano sabe , los entrenamientos llegan a ser duros y pesados. A veces te encuentras desanimado pero mi pundonor ( de ahí la segunda parte del título) radicaba en 4 pilares básicos : el ánimo que me daban mis compañeros de NENIKEKAMEN, el cariño y entusiasmo de mi princesa Estefanía , que cuidaba con esmero y mucho amor la alimentación adecuada así como los más ínfimos detalles para que me encontrase cómodo y a gusto, mis hijos que siempre me apoyan en estas locuras de su padre y el hecho de que muy pronto sería abuelo por primera vez y que la maratón latina estaría dedicada a esa criatura que en ese momento iba a tener unos días y que años más tarde se daría cuenta de que su abuelo le había dedicado la medalla por haber finalizado la competencia y que la prueba en sí puede no tener ningún valor pero sí los valores que se desprendían de dicho reto : esfuerzo, tesón, sacrificio, satisfacción del reto cumplido.

Los meses de trotar iban finalizando según el programa previsto pero a medida que llegaba el día de la competencia empezaba a aparecer otro enemigo muy conocido de los maratonianos : el nerviosismo. Empiezas a dudar de tu capacidad de lograr lo que tanto te está costando, pensaba en la dificultad del recorrido del lago Calima y me sentía obnubilado. Aunque en mi interior estaba convencido de que lo lograría , me sentía en un mar de dudas. No obstante, como en anteriores competencias me decía a mi mismo lo de siempre : si otros lo han conseguido, ¿Por qué no yo?. Y con este pensamiento en mi cabeza y mis cuatro pilares básicos volvía a entusiasmarme de nuevo y tomar energías hasta el día de la carrera.

El domingo anterior a la cita con mi sueño nació mi nieto. Me encontraba muy alejado físicamente de él pero no emocional y espiritualmente. Fue un día de sentimientos encontrados .Sentía un profundo pesar no encontrarme con él, no verlo presencialmente ( aunque gracias a los medios de hoy en día conseguí verlo por internet) pero al mismo tiempo su presencia mental me fortalecía para darle mi primer regalo: conseguir terminar la maratón y dedicársela a Aimar.

Y llegó el sábado anterior a la carrera. Mi esposa y yo preparamos las cosas para coger la buseta que nos llevaría desde Cali al Lago Calima. Tras ocupar la habitación del hotel y dejar los utensilios fuimos a dar una vuelta por el pueblo y conocer el ambiente anterior a la competencia. Asimismo no podíamos dejar de dar un paseo por el lago contemplando extasiados el paisaje que nos ofrecía el entorno de Calima. Al atardecer nos retiramos al hotel para preparar los bártulos que utilizaría al día siguiente. Colocamos toda la vestimenta en una silla para cuando llegara el amanecer tener todo preparado..

¡Por fin! Domingo. Lucía un sol excesivamente radiante para realizar una maratón y con esa preocupación , después de desayunar e hidratarme a conciencia, me dirigí al punto de salida donde se encontraban otros corredores. Allí me encontré con algunos conocidos , entre ellos Wilson, compañero y amigo desde que vine a vivir a Cali, quien también se había preparado para hacer la maratón. Mientras hacíamos el calentamiento correspondiente conversamos sobre la dificultad de la prueba, haciendo hincapié en que el entusiasmo y el pundonor debería estar por encima de todo. Y seguimos dialogando hasta que nos llamaron para colocarnos en la línea de salida. No éramos muchos los que allá estábamos ( para la media maratón y la carrera recreativa había mucha más gente)pero el ambiente era muy motivador, entusiasta y alegre.

Comenzamos la competencia con tranquilidad y analizando el terreno. Quedaban por delante varias horas y desde el principio el terreno era ondulado con algunas lomas que rompían las piernas pero también hubo un factor positivo : aparecieron las nubes y el sol se había ocultado ,lo que significaba un respiro . Por otro lado, la hidratación era excelente .

Tras completar unos siete kilómetros regresábamos al pueblo y lo atravesábamos, recibiendo los aplausos de la gente. Todavía no se notaba el cansancio pero cuando nos dirigíamos hasta la central hidráulica veíamos cómo volvían los de la media maratón y la recreativa y su cara reflejaba ya el esfuerzo que estaban haciendo y que ese final debía resultar exigente. Eso me hacía suponer que debía seguir con los pies en la tierra y no llevarme del orgullo de encontrarme fenomenal cuando atravesaba los 25 kilómetros. En el punto donde volvíamos al pueblo ya había recorrido 30 kilómetros y empezaba a notar los primeros síntomas de un cansancio considerable y empecé a acordarme del famoso muro de la maratón. Entonces utilicé la mente y me acordé del objetivo que me había propuesto y a quien iba dirigido. Me decía para mis adentros:!Aupa Miguel,tú puedes! ¡Hazlo por tu nieto! Tanto los que van delante de ti como los que van detrás están sufriendo como tú y aunque todos tenéis un motivo para llegar a la meta , el tuyo es tan intenso que Aimar te acompaña desde este momento hasta el final .

Co n este pensamiento seguí trotando hasta en kilómetro 35.A partir de ahí, quedaban sólo 7 pero eran los últimos y de una exigencia tremenda. Las piernas se endurecían por momentos y los músculos eran piedras. Pero el pundonor que había interiorizado salía al exterior y con todo el sacrificio del mundo pero con la perseverancia a flor de piel fui culminando la carrera y llegué al 41. A partir de ese momento las lágrimas brotaban de mis ojos. Sólo mil metros y dedicatoria para mi nieto se iba a convertir en realidad. A 200 metros de la meta giré a la derecha y allí estaba la pancarta que indicaba el fin del objetivo . Levanté las manos, lancé un beso al otro lado del océano para que llegase a la cuna de Aimar.

Atravesé la meta y esperándome como siempre se encontraba Estefanía, mi esposa, siempre a mi lado y tan emocionada o más que yo. Recibí una medalla , un segundo puesto en mi categoría, pero nada de eso tenía el valor que tuvo el abrazo de mi esposa . Eso sí que es un “ subidón” en la moral de mi persona.

La camiseta, la medalla y el diploma de la Maratón Lago Calima se encuentran hoy en día en España en el cuarto de un bebé de 5 meses , en un cuadro con una placa donde aparece la siguiente frase :

Los logros son más cuestión de tenacidad que de casualidad

 

Miguel Angel Pérez

Comentarios   

0 # Estefania 28-01-2015 18:46
Es para mi un orgullo muy grande saber que aporte algo para este triunfo tan importante en una persona que significa tanto en mi vida,gracias mi amor por ese reconocimiento y felicidades tanto por el logro en la carrerita y en este concurso Te amo :cry:
Responder | Reportar al moderador

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar