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21k de liberación - Joyce Hernandez

Kilómetro 0 a kilómetro 5.

El corazón retumbado, una mezcla de ansiedad, alegría y miedo. Hago algunas llamadas que me den animo, no es que desconfíe de mi pero oír a mi hermano Edgar y a mi mama hacen que respire con mas calma. Reviso cosas como que tan apretados están mis cordones, si me aplique bloqueador suficiente, si llevar o no llevar agua... Bueno pienso en que no quiero ganar pero quiero sentirme bien, llegar a la meta sintiéndome una campeona aunque nadie me este esperando ahi, me esperan mis sueños y mi esfuerzo para recompensar mi esfuerzo.

joyceh2014-01Se acerca la hora, ya he comido algo suave, semillas de Chia con agua de limón y miel, lo leí en un libro, tomo un batido y salgo a caminar hasta el sitio donde todos se reúnen para dar inicio a la carrera.

Hago algunos estiramientos por mi cuenta, reviso de nuevo mis tenis, miro la posibilidad de ir al baño, no se si son nervios o exceso de agua, pero en cada inicio de carrera debo ir al baño. Oro, digo en mi mente que espero que tenga un buen recorrido, hablo con mi papito un rato, le menciono lo ansiosa que estoy, aunque no pretendo ganar quiero hacer un tiempo que me haga sentir orgullosa, le digo a mi papa que no quiero lesionarme, que no se que haría ahora si por algo tuviera que dejar de correr, miro al cielo y empieza el calentamiento.

Me abro paso entre todo este mar de personas, soy bien pequeña y es fácil ir escabulléndome hacia alguna posición más cercana al punto de salida. Me ubico, tomo fotos de mi ansiosa espera, miro alrededor y veo hombres con piernas fuertes y largas, mujeres delgadas con piernas que miden Kiometros, otras mujeres y hombres de mi tamaño con una indumentaria que solo me deja ver lo serio que se toman esto de correr. Tenis de todas las marcas y me pongo a pensar si los míos son los adecuados...

Empezó! Corro, empece con toda, con la bomba roja del pacer que decía 2:10 en la mira, pensé puedo hacerlo! Vamos corre! No lo alcances mantén tu ritmo, tu puedes, me decía segundo a segundo todo esto, repetidamente me obligaba a no perderlo de vista.

Iba feliz como la sensación de extasis después de una explosión, quería comerme el mundo en esa carrera, esa sensación de sentirse gigante me consumía, sonreía, había muchos ya delante mío, y pensaba ok mientras la bomba roja este la mira todo esta bien.

En una curva escuche mi numero 704, alguien hacia un check de los corredores que pasaban. De repente me vi obsesionada en encontrar en próximo, y cada ve que pasaba algún chico de Logistica penaba y si no me vio? Y si no leyó mi numero? Ahhhh me canse! Estaba sudando demasiado, tenía mucha sed, empezó a picar el sol.

Kilómetro 10 a 17.

Ya no vi mas la bomba roja !!!! Donde esta? Esta subida me esta matando! No puedo mantener mi ritmo subiendo, no estoy acostumbrada!!! No quiero parar, tuve que entender que no llegaría con el pacer.

Esta subida me mata mis rodillas, sentía, ese dolor de la presión queriendo explotar tu hueso, tu muslo, tus gemelos, esa presión que hace que tu pierna se hinche, que los dedos dejen de sentirse, perdidos entre una sensación de dolor placentero, el sol perdió toda su misericordia, tomaba cuidadosamente de mi termo agua con chia, y en cada puesto intentaba coger dos bolsitas, sentía los labios partidos, deje de sentir el sudor, era tanta la sequedad ahí que solo sentía sal en mis labios.

Recuerdo particularmente el kilómetro 16. Pensaba que había pasado ya los 15 k, ya era suficiente, ya había probado mucho, había probado que podía mantener mi ritmo durante un buen tiempo, que logró detectar errores en mi pisada y corregirla para ir mejor, y de repente sentí una ganas de llorar enormes, como si algo de mi estuviera saliendo! No se si decir que me libere, o que algún monstruo salió de mi ese día, pero tenía dos opciones rendirme, ponerme de cunclillas las manos sobre las rodillas y respirar o podía soltar un par de lagrimas y dar un gritico y seguir! Me quite la camiseta , la amarre al canguro, tome agua y continúe!

Y bueno los que me conocen saben que me di mi gritico, el dolor de no tener mas a mi papa estaba ahí, respirando, rasguñando, doliendo, queriendo llegar a la meta y llamarlo y no poder hacerlo, y bueno entendí que tuviste que irte papito lindo para que estuviera acá corriendo tratando de alcanzarte así sea en mi interior, y Berna me dio una palmada en la espalda y seguí corriendo.

Kilómetro 17 a 21.

Dale, vamos, dale! Esta chica me decía mientras me alcanzaba cansada y adolorida en mis rodillas. Me dijo animo, tienes fuerza y resistencia en tus piernas aprovéchalo, dale, dale! Y si. Pensarlo puse una canción alegre de esas que me gustan, y si mi último aliento! Me dije ya paso lo peor! No la subida sino la bajada, y así sin mas corri! Corri por llegar feliz a la meta, corri por mi papa y mi familia, corri por Kyra que es mi animo cada mañana, corrí corrí y corrí!

Estaba a dos vueltas, volteaba con la intención de ver quien venía detrás, trataba de alcanzar a algunos delante mío, la gente nos gritaba cosas, solo levantaba los brazos en gracias! Y llegar! Llegar! Llegar 21 kilómetros después fue la sensación más satisfactoria que haya vivido! Llegue sonriendo como quería! Con energía, feliz de lo que había logrado, entendiendo que vale la pena la madrugada diaria, vale la pena los reclamos de los amigos que exigen verme con mas frecuencia, para esto lo hago, para resistir, para superarme, para llegar a la meta y hoy poder decir me esperan más kilómetros! Me espera mas vida!

Corro porque correr me hace feliz!


Joyce Hernandez

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