….Corro por un bosque, disfruto el amanecer, el olor del campo, cuando una figura difusa de lento movimiento aparece en mi camino; asustado paro, intento regresar, entonces esta cosa salida de la nada me saluda. Era otro deportista en su práctica de yoga…... (2012)

mandia 01

1943. Nací en Duitama. Me bajé del triciclo para subirme a la bicicleta, trotar y correr.

1958. Corro la carrera de la Independencia en Tunja, Puente de Boyacá. Uniforme del colegio, tenis y dos naranjas.

1965. En solitario corro de Duitama al Santuario de Morcá (29 kms)

1971. Mil galladas. Los grupos deportivos son cíclicos, hoy sales a correr con uno y poco a poco van desertando hasta que una mañana te encuentras en un sitio solo esperando al que no va a llegar.

1972. Esta de moda la Maratón de Los libertadores en Duitama. Corro y recibo el único ramo de flores de mi vida deportiva.
Un trago amargo. El deporte y el alcohol no se llevan bien y a uno le toca decididr entre madrugar a entrenar o llegar a casa de madrugada. Dos extremos donde no se concilian ni los amigos ni los clientes.

1974. Nevado del Cocuy. Una vez solo en la alta montaña, una fuerte nevada cubrió de blanco toda referencia espacial, fueron entonces la brújula y mis reservas físicas las que me pusieron a salvo. Por falta de visibilidad caí a las heladas aguas del Río Nevado.

1980 Me propuse correr ocho kilómetros en subida vía a Charalá. Lo logré. Perdí tres uñas del pie derecho.

1982 Me creí todas mis mentiras, cuando me preguntaba que por qué había dejado de entrenar yo me respondía con excusas tan buenas que hasta yo mismo me las creía.

1983 Síndrome del cuarto piso. Solo pude llegar al cuarto piso del edificio porque estaba muy cansado, me detuve y reflexioné. “Sólo tengo cuarenta años y doce kilos de más” A partir de ese día inicié una carrera para no dejarme alcanzar del sedentarismo.

1984 Desestresante natural. En Villavicencio corría del Barzal al aeropuerto Vanguardia con tal beneficio que después de la ducha y desayuno experimentaba una sensación de euforia al inhalar profundamente.

2013 Día de la batalla del Pantano de Vargas. Desfile Militar, bandas y ofrenda floral al Libertador. Sentidos actos que me acompañaron el día que dejé a mi patria chica para alojarme en Bogotá.

2014 Empiezo a tener contacto con las carreras clásicas de Bogotá. Participo y termino en todas.
Mi primera carrera fue el Run Tour Avianca. Corrí con nombre de mujer, me llamaba Ana María y no me importó. Tiempo: 51 minutos.
Corro la media maratón de Bogotá. La vivo intensamente, corro entre barandas en una ciudad que cambia a cada paso, con público entusiasta y grupos musicales. Era la fiesta del deporte. Luego pasar la meta, recibir la medalla y un mensaje de la organización que decía: “Felicitaciones Manuel, asumiste el reto M.M.B. Tu tiempo: 2:10:58. Ocupó el puesto 2551.

2017 Tengo un sueño. Este 2018 cumplo 75 años y he querido celebrarlos de una manera particular, quiero darme un regalo, algo como un reconocimiento a toda una vida de práctica deportiva, quiero regalarme una maratón, correr y terminar, correr 42 kms no será fácil, tengo desde hoy 10 meses para prepararme y lo haré de la mejor manera posible, haré uso de toda la experiencia acumulada y además haré uso de una manera especial de la preparación psicológica para cuando el agotamiento llegue y las fuerzas se acaben tenga ánimo para terminar a mi manera, feliz.

Consigno este compromiso en la página deportiva: Colombiacorre.com.co y lo anoto para el sexto concurso de historias de carrera. La fecha límite para la entrega de esta historia la tomo como el día primero para iniciar mi preparación. Diciembre 10 de 2017

La carrera elegida para participar es la Maratón de las Flores en Medellín, Septiembre de 2018.

Este es mi sueño, este es mi reto y espero cumplirlo con la ayuda de todos.


Manuel Diaz